Lucy disfruta de cocinar, y asegura que el saborcito de lo casero es único. Desde que tiene memoria le gustó cocinar y compartir con su gamilia todo lo que sus manos pueden elaborar.
Los aromas de sus productos se perciben desde los alrededres de su hogar y hacen que se despierten esas ganas de probar sus alfajorcitos, sus trenzas y su pan calentito, recién salido del horno.