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Refugiarse en el monte de ombúes más grande de América

La laguna de Castillos es el refugio natural de numerosas especies de animales y vegetales. Dentro de ellos se encuentra el fascinante Monte de Ombúes, el bosque de esta especie  más grande de América, que se extiende a lo largo de 20 kilómetros, con ejemplares que incluso superan los 500 años de antigüedad.
Lo que vuelve especial a este bosque es que el ombú es un árbol gigantesco, que suele crecer solitario. Aquí, sin embargo, coexisten numerosos ejemplares que se entremezclan, algunos abrazados por los higuerones.
El término "Ombú" proviene del guaraní – "umbú" y significa sombra o bulto oscuro. Las especies vegetales presentes en el bosque son originarias de Paraguay y Misiones. Tras la Conquista se fueron extendiendo en la región del Río de la Plata. Los ombúes conviven con talas, ceibos, espinillos, arrayanes entre otras especies como la envira, una planta con la que los indios se hacían ligaduras cuando eran mordidos por las víboras venenosas.
Pese a que el tronco del ombú es grueso y de gran porte (alcanza una altura de 10 a 15 m, con una amplia copa y grandes raíces visibles) existe una vieja discusión acerca si es un árbol, un arbusto o una hierba gigante. Quienes científicamente aducen que es una hierba gigante resaltan principalmente la curiosas características de su tallo, bastante húmedo y verde sin notorios anillos de corteza: de madera esponjosa y blanda.

Recorridos
La visita al monte puede realizarse a través de las excursiones en bote por el arroyo Valizas, que tienen una frecuencia diaria durante los meses de verano y todos los fines de semana durante el invierno. Los paseos salen del puente sobre el arroyo Valizas (que conecta la Laguna de Castillos con el Océano Atlántico) ubicado en el kilómetro 267 de la ruta 10, con una duración aproximada de una hora y media.
Durante el trayecto se puede observar la naturaleza y tomar fotografías. Se pueden avistar patos de distintas especies, garzas blancas y moras, biguás, teros y teros reales, cigueñas, gallinetas, cuervillos, flamencos y mirasoles. Fuera del mundo de las aves, también es frecuente el avistamiento de zorros, zorrillos, manos peladas, gatos monteses, comadrejas y lagartos, entre otras especies.
Al bosque es posible acceder por dos lugares. La margen izquierda,  está bajo la órbita del Ministerio de Ganadería y Pesca y ofrece un sendero de interpretación y la guía del primer guardaparques de Uruguay; en el margen derecho, se encuentra el establecimiento Monte Grande, con una propuesta diferente que incluye parador, zona de picnic y servicios higiénicos.